¿Tiene una pregunta? Llame gratis Asesores disponibles las 24 horas del día. 0900 839002

Prevención de caídas en los ancianos

De acuerdo con el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), en EEUU, 2,5 millones de personas mayores de 65 años reciben tratamiento de emergencia cada año debido a una lesión sufrida por una caída. Una de cada cinco caídas provoca una lesión grave, como una fractura de cadera o una lesión en la cabeza, lo que genera más de 700.000 hospitalizaciones. Debido a la inflación, los costes médicos directos por lesiones por caídas, son de aproximadamente de 34 mil millones anuales. En resumen, las caídas para los ancianos, resultan ser graves para la salud además de costosas.

Prevención de caídas de personas mayores

¿Qué sucede después de una caída?

Nos referimos a una lesión de importancia como una que impide a un anciano moverse de forma autónoma, hacer actividades cotidianas o incluso vivir por su cuenta. Esta situación afecta a uno de cada cinco ancianos que se caen.

Las caídas causan a menudo huesos dañados en áreas comunes tales como la muñeca, el brazo, el tobillo y la cadera. También son la principal causa de lesiones en la cabeza entre los ancianos. Este problema se agrava si la persona está tomando ciertos medicamentos como anticoagulantes. Si algún ser querido de avanzada edad se golpea la cabeza, se debe buscar atención médica inmediata.

Aquellos que no se lesionan, a menudo desarrollan el miedo a caerse. Este miedo puede causar una reducción en la realización las actividades cotidianas. Menos movimiento debilitará a la persona mayor y aumentará sus posibilidades de caer.

Indicadores de posibles futuras caídas

Las condiciones que pueden conllevar a la caída se denominan factores de riesgo. La identificación de estos factores de riesgo es el primer paso para la prevención de las caídas. La mayoría de las caídas provienen de una combinación de factores de riesgo. Cuantos más factores de riesgo tenga una persona, mayores serán sus posibilidades de caer.  

 

Algunos ejemplos incluyen:

  • Debilidad o dificultades en las piernas para caminar y balancearse
  • Deficiencia de vitamina D
  • Problemas de visión
  • Dolor en el pie o calzado inapropiado
  • Peligros en el hogar (alfombras, desorden, ausencia de pasamanos, etc.)

Puntos a seguir para la prevención de caídas de personas mayores:

-Hable con un médico

Una conversación con su médico o proveedor de atención médica permitirá a sus seres queridos evaluar su riesgo y poder discutir medidas preventivas. Un médico o farmacéutico también será capaz de indicar ciertos medicamentos que puedan estar causando somnolencia o mareos. Asegúrese de hablar también sobre el aumento de la vitamina D a través de suplementos.

-Pruebas de vista anuales

Un chequeo anual con el oculista asegurará que la persona puede ver correctamente y reducirá las posibilidades de caer debido a la mala visión.

-Ejercicios de fuerza y equilibrio

Anime a sus familiares de mayor edad a realizar ejercicios que se centren en el fortalecimiento de la parte inferior de su cuerpo y la mejora del equilibrio, como la espalda, la cadera y las piernas.

-Haga que su hogar sea más seguro

  • Elimine cualquier exceso de desorden en su casa que pueda suponer un peligro en el camino
  • Instale barras de agarre en cualquier lugar donde sea necesario caminar o ponerse de pie (es decir, fuera de la bañera y la ducha y/o al lado del inodoro)
  • Coloque los pasamanos en ambos lados de las escaleras
  • Aumente la cantidad de luces en su hogar, así como el voltaje de cada bombilla si es posible, para asegurar que el hogar esté bien iluminado

 

Una caída puede ser un momento terrorífico para una persona mayor. Afortunadamente hay medidas de prevención de caídas que pueden aplicarse para ayudar a evitar estas situaciones.

Para mayor seguridad, considere la posibilidad de instalar un elevador de escaleras Stannah. Con un elevador de Stannah puede estar seguro de que los mayores de su familia se mueven por su casa de forma segura e independiente.