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La Neurociencia comprueba que la música estimula la actividad cerebral a cualquier edad

Una persona mayor sigue teniendo capacidad de regenerar sus células cerebrales y la música puede ser un buen estímulo de la actividad cerebral

Desde que la Doctora Marian Diamond comprobó, hace más de 50 años, que el cerebro humano tiene la capacidad de regenerarse, otras investigaciones más recientes no han hecho más que reiterar ese descubrimiento. Esto resultó, en las últimas décadas, en un conocimiento más profundizado por parte del público sobre la importancia de mantener nuestros cerebros involucrados y estimulados para ralentizar el deterioro cognitivo. Una investigación de Abril de 2018, por la Universidad de Columbia y el Instituto Psiquiátrico del Estado de Nueva York, concluye que adultos mayores conservan, efectivamente, la capacidad de regenerar sus células cerebrales como ocurre en personas más jóvenes. En otras palabras, con los estímulos adecuados, es posible ralentizar el envejecimiento cerebral. ¡Esto suena, de verdad, alentador!

 “Hemos descubierto que una persona mayor tiene la misma capacidad de producir miles de nuevas neuronas hipocámpicas a partir de células madre, tal como una persona joven” (…) “También hemos descubierto que el volumen del hipocampo es similar (estructura cerebral utilizada para la emoción y cognición) en todas las edades.” Dr. Maura Boldrini

Musica estimula actividad cerebral

Sin embargo, también es cierto que individuos más mayores tienen menor capacidad de formar nuevos vasos sanguíneos en sus estructuras cerebrales. Es por eso que, a partir de cierta edad, es aún más importante combinar el ejercicio mental con ejercicio físico moderado, ya que una persona mayor necesita de estimular la vascularización del cerebro, para garantizar el suministro adecuado de sangre al cerebro. Esta es la sinergia ideal para que el cerebro conserve, efectivamente, su capacidad de regeneración. Y la verdad es que existen actividades que pueden ayudarle a conseguirlo. Hoy nos dedicaremos a hablar de cómo algo tan placentero como escuchar música puede ayudarle a mantener su cerebro a tono.

Los beneficios de simplemente escuchar la música que le gusta

Hablando de mantener nuestros cerebros estimulados a medida que envejecemos, algunos estudios comprueban que la música activa los cuatro hemisferios del cerebro, lo que conlleva a una optimización de la actividad cerebral.

Escuchar la música que le gusta

La música le ayuda a concentrarse

Con todas las distracciones que el mundo digital aporta a nuestras vidas, no es fácil mantenernos concentrados y relajar. Afortunadamente, es posible crear algunas rutinas que le ayudarán a concentrarse. Una de las formas más fáciles y placenteras de conseguirlo es simplemente escuchar la música que le gusta más a menudo. La razón por la que la música le ayuda a concentrarse es que estimula los neurotransmisores que producen dopamina. La dopamina tiene un efecto directo en el:

  • Estado de ánimo
  • Productividad
  • Rendimiento
  • Creatividad

La dopamina se la conoce como siendo la “molécula de la motivación” y se la relaciona directamente con el sistema de placer-recompensa. Es como cuando comemos un chocolate o cómo cuando escuchamos, de forma inesperada, nuestra música favorita en la radio: ¡le hace sentirse feliz! Pero también le ayuda a ser más productivo. Esto lo comprueba el estudio del Dr. Lesiuk, que analiza cómo la música mejora el rendimiento de trabajadores en su puesto de trabajo. Los que escuchan música realizan sus tareas más rápido y son más creativos que los que no escuchan música. Todo tiene que ver con la capacidad de la música en reducir los niveles de estrés y en la capacidad que mencionamos antes de activar los cuatro hemisferios del cerebro.

Música ayuda a concentrar

Las preferencias personales son otro elemento importante a la hora de verificar la capacidad de la música en estimular la actividad cerebral. Es decir, si escucha la música que le gusta, activará también la parte del cerebro que controla las emociones. Eso evoca sentimientos positivos y conlleva al aumento del nivel de productividad. Sin embargo, el estudio constata que las personas mayores escuchan menos música. Una razón más para crear concienciación alrededor de la importancia de volver a escuchar más a menudo sus discos favoritos y, así, comprobar lo que a Plato constató hace más de 2 mil años:

 “La música da alma al universo, alas a la mente, vuelos a la imaginación, consuelo a la tristeza y vida y alegría a todas las cosas.”

Escuchar música puede ayudar a calmar el dolor

¿Sabía que al escuchar su música favorita mientras va a camino del trabajo o mientras está en casa, puede ser bastante más que una distracción? Un equipo de expertos en Suecia comprueba que escuchar con frecuencia la música que le gusta ayuda a controlar los niveles de cortisol en la sangre. El cortisol es la hormona del estrés. Así, indirectamente, la música puede también servir de analgésico, ya que no solo le distrae del dolor, cómo también le ayuda a evocar emociones positivas. Por esta razón, escuchar música sirve de mucha ayuda a personas con enfermedades que producen dolor crónico, como la fibromialgia. No se trata de nada nuevo, ya que los mecanismos por detrás del efecto analgésico de la música se llevan estudiando desde los años 50. Pero aun así, no hay una explicación segura sobre si la música de verdad ayuda a reducir el dolor o simplemente nos distrae de ese dolor.

Escuchar música puede ayudar a calmar el dolor

Música Clásica el Efecto Mozart

Hemos visto que la música le ayuda a mantenerse enfocado, pero se ha comprobado que algunos géneros musicales pueden ser más eficaces que otros. Una investigación de la Universidad de Helsinki demostró que la música clásica es más eficaz a la hora de estimular la función cerebral. Más precisamente, escuchar música clásica estimula las neuronas encargadas de producir dopamina y también las neuronas encargadas de regular la neurodegeneración. Así que, si nos gusta escuchar a compositores como Bach, Mozart o Beethoven, entre otros, tendremos el efecto máximo que la música puede proporcionar si queremos concentrarnos a estudiar o a trabajar, independientemente de la edad. Otro estudio entre las Universidades de Kioto y Harvard analizó el Efecto Mozart. Concluyeron que entre niños de 8-9 años y personas mayores de 65-75 años, ambos rangos de edad obtuvieron mejor rendimiento al escuchar Mozart que al escuchar una música disonante o caótica, o al no escuchar música. De nuevo, se comprobó que la función cerebral de una persona mayor sigue presentando la misma capacidad de regeneración que en personas jóvenes – ¡sobre todo al escuchar música clásica!

La música ayuda a recuperar memorias en personas con Demencia y Alzheimer

El neurólogo Oliver Sacks, mejor conocido por el documentario “Alive Inside” (“Vivo por Dentro”), afirma que la “música evoca emociones, y las emociones pueden devolver memorias… [la música] devuelve el sentido de la vida cuando ya nada más lo puede hacer.” Al asociar una música a cada actividad del día a día de personas con Demencia y Alzheimer, se comprobó que desarrollan un sentido de ritmo que les ayuda a la hora de recuperar la memoria asociada a esa actividad, mejorando, poco a poco, su capacidad cognitiva. Aquí os dejamos un vídeo muy emocionante sobre esta experiencia:

 “La música se imprime en el cerebro más que cualquier otra experiencia humana” refiere Oliver Sacks

Aprendizaje musical durante la infancia y los beneficios en la plasticidad cerebral a largo plazo

En agosto de 2012, un estudio liderado por la Doctora Nina Kraus, concluyó que para adultos mayores que habían tenido entrenamiento musical cuando niños, tenían una capacidad de respuesta más rápida al discurso oral que personas que nunca han tocado un instrumento – ¡incluso después de 40 años!

Aprendizaje musical durante la infancia y los beneficios en la plasticidad cerebral a largo plazo

A medida que envejecemos, ocurren cambios en el cerebro que comprometen nuestra capacidad auditiva. Los adultos mayores suelen tener una capacidad de respuesta más lenta a los sonidos que cambian con mucha rapidez, lo que puede afectar la capacidad de interpretar un discurso. Sin embargo, los músicos que siguen tocando sus instrumentos a lo largo de la vida, no demuestran ese deterioro cognitivo. El estudio también verificó que un aprendizaje musical en la infancia tiene un efecto duradero en la forma como nuestro cerebro proceso los sonidos, incluso en la vejez.

Aprender a tocar un instrumento musical ayuda a mejorar el flujo sanguíneo al cerebro

Un estudio conducido por Amy Spray y G. Meyer, del Departamento de Ciencias Psicológicas de la Universidad de Liverpool, en mayo de 2014, concluyó que aprender a tocar un instrumento musical, aunque por un breve periodo de tiempo, ayuda a aumentar el riego sanguíneo al hemisferio izquierdo del cerebro. El estudio comprobó también que los beneficios son de igual modo para niños y adultos mayores, y que los efectos positivos del estímulo de las neuronas se manifiesta a largo plazo. Por eso, tocar un instrumento demuestra ser muy eficaz no solo en programas de rehabilitación para adultos mayores afectados por algún tipo de disfunción cognitiva, pero sobre todo en la prevención y ralentización de ese deterioro.

Learning to play an instrument can increase blood flow to the brain

Música y lenguaje comparten las mismas vías cerebrales

Muchos afirman que la música es un lenguaje universal y algunas investigaciones sugieren que las áreas del cerebro responsables por el procesamiento de la música y del lenguaje son las mismas. En una nota de prensa, la Doctora Amy Spray explica ese descubrimiento:

 “Es fascinante observar la similitud en las marcas del riego sanguíneo con tan solo media hora de escuchar música clásica. Esto sugiere que los patrones cerebrales relacionados fueron el resultado de la activación de áreas que se creen ser las responsables por el procesamiento del lenguaje. Así, podemos asumir que el entrenamiento musical resulta en un rápido cambio de los mecanismos cognitivos utilizados para la percepción musical, que son los mismos mecanismos son los empleados por el lenguaje.”

A medida que somos individuos cada día más informados, reconocemos los efectos positivos de la música para nuestro cuerpo y mente, ¡así que no hay escusa para no darle a nuestros cerebros el tono que se merecen!

 

Fuentes:


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