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Historia de las Escaleras: de arquitectura fascinante a barreras de accesibilidad

En esta Historia de las Escaleras hablaremos de la fascinante evolución de las escaleras, pero también de su dualidad: y es que las escaleras son facilitadoras del paso, pero también una barrera a la accesibilidad universal.

La Historia de las Escaleras es una historia de longevidad, de persistencia y constante replicación de la misma estructura y función a lo largo de los milenios. Y hablar de la evolución de las escaleras es afrontar el reto de contar una historia sin fin, parte realidad, parte ficción. ¡La verdad es que hay mucho más por detrás de una escalera de lo que salta a la vista!

Historia de las Escaleras: de arquitectura fascinante a barreras de accesibilidad

Por eso, decidimos explorar la dualidad por detrás de esta estructura tan universal. Es algo que no se nos ocurre con frecuencia y quizás pienses: ¿qué puede haber para decir sobre las escaleras? Cuando trabajas en una empresa de salvaescaleras, es inevitable analizar las escaleras y observar su variedad de formas y tamaños, su contexto y función. Antes de que puedas darte cuenta, ¡te quedas fascinado por la belleza y grandiosidad de una escalinata o impactado por su inclinación tan vertiginosa! Por eso, queremos contarte nuestra percepción de las escaleras, desde su evolución en la historia, a sus concretizaciones en la ficción y sobre lo que el futuro de la arquitecta les reserva.

Escaleras en la naturaleza

Las escaleras se pueden encontrar virtualmente en cualquier edificio, público o privado, antiguo o moderno. Pero también podemos encontrarlas en perfecta armonía con la naturaleza. Es como si hubiéramos quedado dependientes de esta estructura, igual que quedamos dependientes de la rueda. Imaginamos que, de la misma forma que nuestros ancestrales descubrieron que una piedra podía romper una nuez, tuvo que haber alguien que construyó la primera escalera – alguien que colocó piedra tras piedra o troncos de madera para poder subir a un sitio más alto. Seguro, habrá sido un momento Eureka para la especie. O es posible que fuera algo tan obvio que diferentes individuos, en diferentes partes del mundo, en diferentes civilizaciones y sin contacto, ¿hubieran descubierto esta estructura en diferentes momentos? También cabe la posibilidad de que la naturaleza se haya encargado de dar las pistas necesarias para que eso ocurriera, a través de estructura naturales que se parecen con escaleras y que, al final, ¡lo que hicimos fue simplemente imitar esas formas! Pues millones de años antes de que existiéramos cómo especie, es decir, antes de que llegáramos para codificar el mundo a nuestro alrededor, nuestro planeta ya había creado estructuras con peldaños fascinantes. Los ejemplos siguientes quizás contesten a la pregunta de cómo surgieron, en la realidad, las primeras escaleras. Por ejemplo, la Calzada del Gigante, en Irlanda del Norte. Se trata de un área con más de 40,000 columnas de basalto, resultado de una erupción volcánica hace más de 50 millones de años. ¡La verdad es que nada que el ser humano pueda haber creado se compara a la belleza de esta escalinata natural!

La Calzada del Gigane, Irlanda del Norte

La Calzada del Gigane, Irlanda del Norte

Parece muy probable que estas estructuras semejantes a escaleras hayan ofrecido la inspiración necesaria para que surgieran las primeras estructuras hechas por el hombre, desde los albores de la humanidad. Pero la verdadera motivación para empezar construyendo escaleras debe de haber sido, sin duda, la necesidad de superar las barreras geológicas. Es decir, el ingenio humano siempre trató de buscar soluciones para cualquier obstáculo físico, cuando de verdad necesitábamos acceder a sitios más altos.

Scala dei Turchi, Realmonte, Itália

Scala dei Turchi, Realmonte, Itália

Pero todo esto no debe haber ocurrido de la noche a la mañana. Es decir, pasar de estructuras naturales a estructuras hechas por el hombre, no ha sido algo tan rápido ni tan obvio. Echemos un vistazo a las siguientes escaleras que se funden perfectamente con su entorno mientras facilitan el acceso a zonas de difíciles, especialmente en montañas o islas.

Escaleras talladas en la roca, Gaztelugatxe, España

Escaleras talladas en la roca, Gaztelugatxe, España, escenario para la serie Juego de Tronos: “Rocadragón”.

En este terreno tan escarpado vemos una escalera de 241 peldaños, en la isla de Gaztelugatxe, País Vasco, para que se pudiera acceder a la ermita en lo alto de la isla. Esta espectacular edificación es del siglo X y ha servido de escenario para la serie televisa “Guerra de Tronos”, en la famosa escena de la isla “Rocadragón”. Escaleras de este tipo existe un poco por todo el mundo y su estructura se ha replicado desde la antigüedad hacia los tiempos modernos, ya que sigue siendo la estructura más capaz de facilitar el paso. Por eso, ¡hablamos de la longevidad de esta estructura! Y lo que es verdaderamente sorprendente es nuestro ingenio, nuestra capacidad de reinventar, de adaptar la estructura de las escaleras a tantos contextos y dimensiones distintas, llegando a todos los continentes.

El origen de la palabra “escalera”

Escaleras de la casa de los hobbits, en el escenario de la película “El Señor de los Anillos”, en Nueva Zelandia.

Escaleras de la casa de los hobbits, en el escenario de la película “El Señor de los Anillos”, en Nueva Zelandia.

No es posible saber exactamente cuando el concepto de las escaleras surgió por primera vez – o, puesto de otra forma, cuando las escaleras dejaron de ser un elemento de la naturaleza para ser una estructural intencional, construida con una finalidad. Pero si tenemos que empezar por algún lado, tendríamos que empezar por el origen etimológico de la palabra “escalera”. Y es que algunos filósofos incluso defienden que si un objeto de verdad existe para nosotros cuando se nombra. Entonces, en diferentes momentos de la historia, en diferentes raíces lingüísticas e idiomas, el objeto “escalera” se ha nombrado por primera vez.

Empezando por el origen de la palabra en inglés, “stair”, la raíz de la palabra viene de “stǣger” – palabra de origen germánico, también relacionado con el neerlandés “steiger”, que significa “escalar”. Si, por otro lado, pensamos en la palabra “scale”, sabemos que tiene el mismo origen de la palabra latina “scala”, que dio origen a la palabra que hoy conocemos como “escalera”. Además, las escaleras también cumplen la función de “escala”, porque las medidas de los peldaños de una escalera siempre tienen que estar de acuerdo con la medida del cuerpo humano. En todas las lenguas románicas, un plural latino “scalaria” fue el origen de “escala” (catalã), “escalera” (castellano), “escada” (portugués) o “escalier” (francés).

De la escalerilla de madera a las escaleras de doble hélice

Escribir sobre un elemento arquitectónico tan universal no es una tarea sencilla, especialmente porque se trata un objeto tan recurrente y existe bajo tantas y variadas formas. Pero podemos empezar por la forma más básica, es decir, las escalerillas o escaleras de manos. Este tipo de estructura se utilizaban desde el periodo Neolítico (Templer, p.13) y se utilizaban sobre todo por su carácter móvil, ya que se podían fácilmente recoger o esconder para impedir la entrada de animales o enemigos subieran por ellas.

Ejemplo de escalerilla rudimental, en las ruinas de Anasazi, cerca de Los Alamos, Nuevo Méjico

Algunas tribus en África y en Panamá todavía utilizan este tipo de escalerillas en madera. Funcionan como una forma de acceso a sus cabañas, pero también como forma de separación entre el suelo y la casa, especialmente útiles en países tropicales, ya que necesitan estar más elevados del suelo también para evitar inundaciones. Pero ha sido en Mesopotamia y en Egipto donde hay registro de las primeras escaleras rectas, tal como las conocemos hoy, que proporcionan acceso a niveles superiores (Templer, p.19). Más tarde, durante la antigüedad clásica, se empezaron a construir las primeras escaleras greco-romanas más complejas – en espiral, en zigzag y las dobles escaleras. La forma espiral se consideraba la ideal para ahorrar espacio, y aunque una de las más antiguas estructuras en espiral de que hay constancia sean del siglo V a.c, solo con el adviento de la Columna Trajana es que la escalera espiral empezó estando de moda en la arquitectura romana. Siglos más tarde, los arquitectos medievales empezaron experimentando con todo tipo de formas, cada vez más dinámicas, pero la verdad es que han sido los arquitectos renacentistas los que han ido más allá. Los artistas renacentistas empezaron a construir escaleras de gran dimensión para aumentar el potencial de la escalera como estructura arquitectónica, experimento que resultó en formas barrocas y manieristas suntuosas y de volumetría dramática (Templer. p.60).

Castillo de Chambold, en la región del Centro-Valle de Loira, Francia (1519–1539).

Castillo de Chambold, en la región del Centro-Valle de Loira, Francia (1519–1539).

Y cuando pareciera que no había más por donde evolucionar en complexidad, surgieron las escaleras de doble hélice. Un ejemplo de esta impresionante estructura está en el Castillo de Chambold, en la región del Centro-Valle de Loira, en Francia. Reza la historia que la diseñó Leonardo da Vinci para que huéspedes, sirvientes y miembros de la realeza pudieran utilizar las escaleras sin tener que cruzarse por las escaleras.

No cabe duda de que la forma de las escaleras evolucionó a lo largo de los milenios, no solo en estética, pero también en complexidad de formas y en lo que respecta su función. Las escaleras son, sin lugar a duda, un símbolo universal.

Escaleras como arquetipos: caminando sobre símbolos

Parte integrante de ser racionales tiene que ver con crear signos y entenderlos. Hemos construido un mundo de símbolos a nuestro alrededor, resultado de una construcción social y simbólica del lenguaje. Por eso, como todos los demás objetos que creamos, las escaleras son de esos objetos que se consideran arquetipos, es decir, que representan una forma universal, reconocida en cualquier parte del planeta.

Durante miles de años, las escaleras han sido representaciones físicas de poder, de logro y de progresismo. Desde la antigüedad a la modernidad, la escalera adquirió diferentes significados:

  • Simbólicamente, una escalera puede representar un viaje.
  • Una escalera puede ser un conducto que une dos cosas, ya sea lugares, ideas o estados de á
  • Subir las escaleras simboliza algo claro, positivo y alentador;
  • Sin embargo, bajar las escaleras significa algo negativo, confuso y desalentador.

Según la obra “La escalera: la Arquitectura de la Ascendencia”, de Oscar Tusquets y Martine Diot, explora la historia y el significado de la escalera, desde su forma más sencilla, la escalera recta, que sugiere un recorrido más sencillo, a su forma más radical, como la escalera espiral, que simboliza complexidad, el poder, la elevación espiritual o el ascenso hacia la sabiduría. Ejemplo de eso es esta pintura de Rembrandt:

Pintura de Rembrandt “Filósofo en Meditación” (1632)

En esta celebre pintura, la luz del sol simboliza la consciencia del filósofo y la escalera espiral el camino de ascensión para alcanzar la sabiduría, la “iluminación”. En la literatura encontramos otro ejemplo: el poema Miércoles de Ceniza, de T.S. Eliot, que representa la escalera espiral como camino hacia la sabiduría e iluminación espiritual, a través de versos complejos que se repiten, como que recorriendo la forma de una espiral. Por otro lado, la escalera puede tomar el sentido de un recorrido sin fin, repetitivo, sin salir del lugar. Ejemplo de esta metáfora la tenemos en el teatro, en la obra de Antonio Buero Vallejo “La Historia de una Escalera”, de 1949. Aquí se analiza la sociedad española, con todas las injusticias de la postguerra, a través de la vecindad de una escalera. Aquí, la escalera que encarna la demagogia y la inmovilidad del sistema, el decir que se va a hacer todo por avanzar, pero quedarse en el mismo punto de partida, sin dar ninguna solución para la gran mayoría de la población.

Es por todo esto que, el exponente máximo de la simbología de la escalera es el de ascender. La metáfora del desarrollo humano, de alcanzar la sabiduría a través del progreso científico, es siempre un camino de escalada, hacia arriba, compuesto por peldaños o etapas. Además, solo al llegar a la cima de estas escaleras es que podemos tener una visión más amplía del mundo. Por toda esta riqueza de sentidos y objetivos asociados a las escaleras es que han sido objeto de estudio por parte de algunos académicos, como es el caso de John Templer, que escribió el primer análisis teorético, histórico y científico sobre las escaleras, desde la prehistoria a los tiempos modernos “La escalera: Historia y Teorías”, 1992.

Palacio de Regaleira, escaleras en espiral, Sintra, Portugal

Llegando al periodo del Renacimiento (entre el siglo 14 e 17), se alcanzó el exponente de la elegancia y la complexidad de la arquitectura de las escaleras. Este periodo significó un revivir de la cultura greco-romana y los artistas utilizaron la simbología a lo máximo. Por ejemplo, las grandes escalinatas curvas o en espiral eran las formas más frecuentes dentro de casas y palacios. Se las conocía como “Escaleras de Honor” y estaban diseñadas para hacer la transición entre planta baja y planta superior o “piano mobile” lo más placentera y entretenida posible. En mucho, eran influenciados por escenógrafos, que en sus obras teatrales solían utilizar ilustraciones de escaleras como símbolo de poder, logro e iluminismo (Templer, p.128).

¡Pero luego vinieron los grandes matemáticos que también entendieron las escaleras una estructura repleta de posibilidades!

El efecto de la escalera interminable

Alrededor del año 1200, el matemático Leonardo Fibonacci descubrió las propiedades únicas de lo que hoy se conoce como la “Secuencia de Fibonacci” o “Número Áureo”. La secuencia de los números (0, 1, 1, 2, 3, 5, 8, 13, 21, 34), si es posible visualizarse, conforman una espiral. El Número Áureo se utilizó para alcanzar el equilibrio y belleza en muchas de las pinturas y esculturas renacentistas, con Leonardo da Vinci siendo uno de los artistas que más lo ha utilizado en su época. Casi todas las escaleras espirales obedecen a esta secuencia, lo que significa que, si miramos de un determinado ángulo, nos dan la ilusión de que son interminables.

Escalera de Bramante, Vaticano (1505).

Escalera de Bramante, Vaticano (1505).

Escaleras: una metáfora muy utilizada en la ficción

Todos sabemos que el propósito básico de una escalera es meramente utilitario: facilita el ascenso y descenso, es decir, facilita la accesibilidad a un lugar más alto. Pero recuerda que dijimos, al inicio, que hay mucho más por detrás de una escalera que lo que salta a la vista. En la literatura, en el cine, en la pintura, en el teatro, encontramos representaciones de escaleras, a través de diferentes narrativas artísticas y todo eso gracias a su extraordinario poder simbólico. Tomemos como ejemplo algunas escenas del cine, donde los escenarios están compuestos por suntuosas escaleras, ¡para inspirar grandiosidad, sorpresa, elegancia y belleza!

Vivian Leigh como Scarlett O’Hara, en la escalera de alfombra roja, en la película “Lo que el viento se llevó” (1943).

Pero las escaleras también pueden suscitar miedo y ser escenario de crímenes, lo que resulta muy inspirador para el mundo del cine: ¡deleite estético o un horror hipnótico, como en la película de Hitchcock.

Escena del clásico de Alfred Hitchcock, “Vertigo”, de 1958. El personaje principal sufre de acrofobia – miedo irracional a las alturas.

Escena del clásico de Alfred Hitchcock, “Vertigo”, de 1958. El personaje principal sufre de acrofobia – miedo irracional a las alturas.

Las escaleras imposibles de Escher y Penrose

A lo largo de este articulo hemos mencionado escaleras en la naturaleza, escaleras como símbolos y metáforas utilizadas en la ficción, pero existe otro tipo de escaleras de lo más interesante: escaleras imposibles, es decir, escaleras que no pueden existir como objetos reales.

“Relatividad”, de M.C Escher (1953) y la Escalera de Penrose (1958).

“Relatividad”, de M.C Escher (1953) y la Escalera de Penrose (1958).

La naturaleza ha inspirado a arquitectos por todo el mundo a crear fantásticas estructuras, pero también existen estructuras que no se pueden ajustar a las leyes de la naturaleza. Por eso, algunos matemáticos encontraron un lugar donde las estructuras imposibles pueden existir de alguna forma: a través de la pintura y de mundos imaginarios. Un ejemplo de esto es la litografía impresa de M. C. Escher, concebida en 1953. Se llama “Relatividad” porque cada ángulo de la escalera está dependiente de la posición del sujeto en el espacio. Juntos, los diversos ángulos componen una escalera imposible. Poco tiempo después, e inspirado por la “Relatividad” de Escher, el dúo de matemáticos, Lionel y Roger Penrose creó el “objeto imposible”, más conocido como la “Escalera de Penrose”, en 1958, en papel. En 1960, y en respuesta a la Escalera de Penrose, Escher creó su propia versión del objeto imposible en “Ascender y Descender”:

“Ascender y Descender”, de M.C Escher (1960).

“Ascender y Descender”, de M.C Escher (1960).

La Escalera de Penrose en esta litografía quiere demostrar el trabajo repetitivo e interminable, que no resulta en ningún objetivo ni tampoco culmina en ningún resultado. En una carta a un amigo, Escher explica el significado existencialista de su punto de vista:

 “Esta escalera es triste, un sujeto pesimista, profundamente absurda. (…) Si, si, subimos y subimos, imaginamos que estamos ascendiendo; cada peldaño tiene cerca de 25 centímetros de altura; extremadamente agotador – ¿y hacia donde nos lleva? A ninguna parte.”

Por otro lado, tenemos las películas, que son el lugar ideal para dar vida a las escaleras imposibles. Es a través de este medio, de imágenes en movimiento, que estas estructuras imposibles pueden existir em 3D. En la famosa película de Christopher Nolan “Origen” (2010), podemos observar escaleras complejas en un mundo de sueño diseñado por el personaje Ariadne (que lleva el nombre de la figura mitológica griega asociada a los enredos y laberintos). Pero para crear los efectos visuales de la escalera imposible de Penrose, se han tenido que construir escaleras reales de una forma en la que, si miramos desde la parte más alta de la escalera, debería estar alineada con el nivel más bajo de las escaleras. ¡Todo lo demás, solo se ha podido conseguir gracias a los efectos de una cámara especial!

Película “Origen” (2010) de Christopher Nolan, y la representación de la escalera de Penrose.

Película “Origen” (2010) de Christopher Nolan, y la representación de la escalera de Penrose.

Otro ejemplo donde se representan escaleras imposibles es en la famosa escena de la película de Harry Potter. Las escaleras se balancean y cambian de una posición a la otra, según el recorrido que los personajes desean hacer. Pero para poder obtener estos efectos visuales ha sido necesaria una gran coordinación entre diferentes equipos, que juntos lograron crear la magia de las escaleras imposibles, mientras los actores se movían por una escalera hidráulica en frente a un fondo verde.

Las escaleras imposibles en “Harry Potter”.

Las escaleras imposibles en “Harry Potter”.

Las escaleras en el cine han sido la única oportunidad para que artistas pudieran dar vida a esos objetos imposibles. No estar sometido as las leyes de la física es una extravagancia que solo se puede obtener en imágenes en movimiento. Mientras que las escaleras reales tendrán siempre la limitación de tener que obedecer a los límites del cuerpo humano.

Escaleras: historia de resbalones, tropezones y caídas…

La planificación arquitectónica por detrás de una escalera combina forma y función, entre nivel superior y nivel inferior. Sin embargo, la forma de las escaleras debe estar siempre dentro de limites del cuerpo humano y por esa razón ha sido una estructura que no ha podido evolucionar demasiado en el tiempo y siguen siendo, en muchos casos, verdaderas trampas que hacen tropezar y caer más veces de lo que nos imaginamos.

escalera espiral moderna

De hecho, en su análisis comprensiva de las escaleras, John Templer – Profesor de Arquitectura en el Instituto de Tecnología de Georgia – también menciona un estudio sobre caídas en escaleras, llevado a cabo durante 20 años. Y es que la epidemia de muertes e incapacitaciones provocadas por caídas en las escaleras se ha pasado por alto durante muchas décadas, por lo que su libro ha sido de verdad importante para empezar a concienciar sobre este problema, especialmente visible en una sociedad envejecida. En Stannah somos conscientes de esta epidemia de caídas y lesiones físicas relacionadas con las escaleras desde que empezamos fabricando nuestras sillas salvaescaleras, hace más de 40 años. A pesar de que las escaleras modernas tienen diseños cada vez menos complejos, la invención de la silla salvaescaleras y de los elevadores en general ha cambiado significativamente la forma como encaramos a las escaleras. De cierto modo, para muchos adultos mayores que sienten dificultad a la hora de utilizar las escaleras, tener la oportunidad de literalmente deslizar sobre las escaleras, es la alternativa perfecta, ya que dejan de arriesgar su seguridad. Sobre todo, ahora, que vivimos en una sociedad cada vez más inclusiva, con creciente necesidad de uso de sillas de ruedas y andadores, las escaleras son un verdadero obstáculo. ¿Pero, debemos considerar las escaleras las villanas de esta historia? Debemos reconocer que representan una verdadera barrera para la movilidad, limitando el acceso universal a edificios públicos, por ejemplo. Por eso, los arquitectos contemporáneos tienen un verdadero reto por delante. Si es cierto que no podemos prescindir de las escaleras, ¿cómo crear una escalera que no signifique un obstáculo para personas mayores o personas con movilidad reducida? Las rampas podrán ser la solución más obvia en algunos casos, pero son también verdaderas trampas si el suelo llega a estar resbaladizo. Alrededor del mundo, a medida que surgen soluciones como las sillas salvaescaleras u otro tipo de tecnología de elevación, los arquitectos están también rediseñando las escaleras para que todos, independientemente de su condición de movilidad, disfruten de acceso universal.

¿Qué futuro para las escaleras en la arquitectura moderna?

Hasta el siglo XIX, las escaleras eran la única forma de transportarnos a niveles superiores e incluso ahora, con todas las alternativas que tenemos, las escaleras siguen estando presentes en prácticamente todos los edificios y comunidades, ya que son obligatorias por ley como ruta de salida en caso de emergencia. Pero si miramos hacia el futuro, está clarísimo que las escaleras seguirán estando ahí, en todo el mundo, en la gran mayoría de los edificios modernos. Sin embargo, los arquitectos deben pensar cada vez más en escaleras que no discriminan.

Escaleras del futuro

Hay un carácter de urgencia a la hora de pensar en la evolución y en el futuro de las escaleras, y necesitamos una revolución en la accesibilidad. Y quizás el futuro nos reserve escaleras con formas menos sinuosas, con líneas muy suaves para que no se sienta que estamos subiendo escaleras, pero simplemente caminando. Cada vez son más frecuentes versiones hibridas de escaleras con rampas, como en la imagen siguiente.

Escaleras en la Plaza Robson, en Vancouver – Escaleras que incorporan una rampa para silla de ruedas.

Escaleras en la Plaza Robson, en Vancouver – Escaleras que incorporan una rampa para silla de ruedas.

Incluso la escalera más sencilla tiene su complexidad y requiere conocimiento en su construcción, por eso, las escaleras son objeto de admiración y inspiración, pero su forma y función deben ser cada día más inclusivas, por seguridad de todas las personas. El futuro así lo exige. Y lo que los arquitectos del renacimiento consiguieron en grandiosidad estética, los arquitectos contemporáneos deben conseguirlo para llevar funcionalidad y acceso universal a un nivel superior. Y, entre todos, debemos concentrarnos a que los pasos en esa subida se hagan lo más fácilmente posible.

Fuentes

Templer, John. 1992. “The Staircase: History and Theories”. Cambridge, Massachusetts: The MIT Press.

Wilkes, Joseph A. 1990. “Encyclopaedia of architecture: design, engineering & construction”

Blanca, Oscar Tusquets & Diot, Martine. 2013. “The Staircase: The Architecture of Ascent”

The impossible world of MC Escher, The Guardian

Penrose Stairs, The Illusion Index

Stairs can pose a problem as you get older, The Washington Post

The Spiral Staircase – A pilgrim’s progress, The Independent

The Evolution of the Staircase and Its Urgent Accessibility Revolution, Architecture Lab


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