¿Tiene una pregunta? Llame gratis Asesores disponibles las 24 horas del día. 0900 839002

Envejecimiento de la población: cambio demográfico sin precedentes

El envejecimiento de la población es un evento único en la historia de la humanidad. ¿Está el mundo preparado para esto?

Envejecimiento de la población: cambio demográfico

El envejecimiento de la población no es un fenómeno doméstico. Está ocurriendo a escala mundial. A pesar de ser un evento más predominante en países desarrollados, en algunos países en desarrollo la esperanza de vida lleva también aumentando desde 1980, aún que más gradualmente. No solo las personas viven más tiempo, pero también el mundo ha sufrido un número significativo de cambios radicales. La industrialización y la urbanización han tenido un impacto importante en estos cambios, ya que gran parte de la población mundial vive ahora en ciudades. Además, las mejoras en la alimentación, en el saneamiento, en los avances médicos, en la sanidad, educación y bien estar económico durante el siglo XX, han sido factores determinantes. Pero estamos preparados para enfrentar esta transformación social sin precedentes? Evidentemente, no existe en la historia de la humanidad, un punto de comparación.


Solicite un Catálogo Stannah

Solicite Stannah Incisa Brochure

 

Envejecimiento de la población: ¿qué significa en un mundo globalizado?

Para que seamos capaces de entender el impacto que la globalización ha tenido en las vidas de las personas mayores, debemos primero entender el significado del término «globalización». En los últimos 20 años, se habla muchísimo de la globalización, pero al ser un fenómeno multidimensional, no existe un verdadero consenso en su definición. Sin embargo, solo a través del prisma de la globalización es que es posible entender todo y cualquier cambio social.

La verdad es que todos reconocemos que, por ejemplo, el hecho de que viajar de avión sea cada vez más barato, y todos los avances en las tecnologías de la información y comunicación, han sido también fundamentales para que la globalización pudiera ocurrir.

Así, y a semejanza de otros fenómenos, el envejecimiento de la población ocurre a una escala global, es decir, el mundo entero está envejeciendo gracias a una variedad de factores que entre los que se destacan:

  • disminución de la tasa de fertilidad;
  • aumento de la esperanza de vida;
  • urbanización;
  • cambios de la estructura de las familias y vida social.

Como denominador común está el triunfo del avance científico. Algunos añaden que el envejecimiento global de la población también supone un reto al bienestar, a los sistemas de pensiones y sanidad de los países desarrollados y en desarrollo. La realidad es que en 30 o 40 años, la población de pensionistas superará el número de personas en edad laboral. Al ser así, ¿qué retos enfrentaremos al envejecer en un mundo globalizado?

«La población presente tiene, en promedio, la mayor esperanza de vida y la mayor proporción de personas mayores en la historia. A la vez, estos cambios van acompañados por una creciente interconexión global entre países, regiones e incluso ciudades y pueblos.» (Hyde & Higgs, 2017, p.3)

No se trata de una dinámica fácil de explicar, porque la globlización opera a muchos niveles diferentes. De una forma general, podemos decir que los países están unidos por un mercado global, con las comunicaciones y transportes haciendo con que las distancias sean cada vez más cortas. Y no cabe duda que los procesos globales están teniendo un efecto en la forma como se vive la vejez (Hyde & Higgs, 2017, p.6). Como consecuencia, son necesarias reformas políticas fundamentales para que cada país pueda hacer frente a los nuevos retos.

Son los estados de cada nación los que deciden sobre las pensiones y la sanidad, pero sin nunca perder de vista el contexto global de un cambio demográfico sin precedentes en la historia de la humanidad. Todavía hay muchas dudas sobre los efectos a largo plazo de una población envejecida, sin embargo, las decisiones deben empezar a tomarse a corto plazo.

En algunos países desarrollados, se empiezan tomando algunas medidas, y cada vez se habla más de que las personas mayores deben ser menos dependientes del estado. En realidad, se trata de un enfoque en una perspectiva más positiva de la vejez, donde envejecer se puede hacer con más salud. ¡Pero es aquí donde está el verdadero reto! Romper la mentalidad algo negativa que todos tenemos sobre la vejez y tener en vista un envejecimiento activo donde todos dependeremos menos del estado. No es una perspectiva fácil de asimilar y quizás demasiado radical para que podamos aceptarla a corto plazo, sin reservas.

Para entender cómo se ha llegado a este pensamiento cada vez más común entre los estudiosos del tema, debemos entender mejor la historia del envejecimiento en el siglo XX.

Envejecimiento y tercera edad en el siglo XX

Chris Philipson, autor del famoso libro «El Capitalismo y la Construcción del Capitalismo» (1982), refiere que el capitalismo surgió como necesidad de controlar los procesos laborales a través del plan de trabajo Taylorista, más conocido como trabajo en serie (Phillipson, apud Hyde & HIggs, p.20). Desde entonces, la relación entre la estructura social, individual, estatus socio-económico individual, género, etnia, trayectoria de vida y el estado estuvieron en la raíz de la política económica durante la primera modernidad. Este pensamiento estaba en consonancia con la sociología funcionalista del siglo XX, cuando la jubilación formaba parte del proceso y representaba un estatuto, es decir, una respuesta funcional para la vejez.

Los trabajadores mayores dejaban su trabajo y liberaban su puesto de trabajo para que los trabajadores más jóvenes pudieran tener su oportunidad (Hyde & Higgs, p.13). Esta teoría de comienzos de los 60 se basaba en la noción de que la trayectoria de vida se divide en tres períodos y que cada periodo tiene sus requisitos específicos:

  • Educación
  • Trabajo
  • Jubilación

En este tipo de estructura, la vejez es una etapa de dependencia. Es aquí que Townsend apunta para tres políticas fundamentales de esta estructura de dependencia, en la que las personas mayores ya no dependían de la familia, pero sí del estado:

  • Jubilación
  • Pensiones
  • Residencias para ancianos

También, Townsend afirma que este cambio representó una tragédia para las personas mayores, y desde entonces el estatuto de la persona mayor se ha venido deteriorando (Townsend, 1981, apud Hyde & Higgsm p. 17).

¿Pero qué pasó con la llegada del siglo XXI?

Envejecimiento y tercera edad en el siglo XXI

Lo que realmente sobresale en la modernidad tardía es la gran reflexividad y el individualismo de la población occidental. Como hemos referido antes, esto significó un periodo de crisis de la identidad de las personas mayores, a medida que se fueron quedando a cargo del estado y más alejadas de sus familias.

Según Phillipson (apud Hyde & Higgs, p.29):

«La globalización… Ha originado una nueva etapa en la historia social del envejecimiento, con una tensión creciente entre las soluciones (y ansiedades) del estado-nación sobre el envejecimiento y las soluciones formuladas por los actores e instituciones globales. El envejecimiento no puede continuar a ser visto como un problema ‘nacional’, sino un problema que afecta comunidades y entidades trans-nacionales.»

Pero en el siglo XXI, la tendencia de desinstitucionaliar la jubilación está poniendo ahora toda la responsabilidad del bien estar en la tercera edad en el proprio individuo, y no tanto sobre el estado (Hyde & Higgs, p.24).

Además, Bowling (2005, 2006, apud Hyde & Higgs, p. 24) infiere que la nueva tendencia y los conceptos de «envejecimiento saludable» y «envejecer bien» son formas de colocar presión en las personas mayores. Ahora no solo temen envejecer, sino que temen sobretodo envejecer con algún tipo de discapacidad o movilidad reducida, ya que la responsabilidad la tendrían ellos mismos.

Así se determinó el enfoque en el poder individual de elección por una vida mejor, en la autonomía, en la actividad y en la productividad de las personas mayores, con el objetivo de reducir los gastos del estado y fomentar un envejecimiento positivo, activo y responsable.

Para añadir aún más a la responsabilidad del individuo sobre su propria condición, Westerhof y Tulle (apud Hyde & Higgs, p.25) defienden la disolución del estatuto de la edad cronológica. Esto inaugura el concepto de edad subjetiva. A medida que los individuos entran en la tercera edad con más salud, con mejores condiciones de vida y más activos que sus predecesores, es inevitable que las imagines tradicionales de la vejez como período de decadencia y dependencia, se sustituyan por imágenes más positivas de autonomía. Es decir, hoy y cada vez más, la transición hacía la vejez no dependerá de un número, sino que cada vez es más fluida.

Salud y vejez en la Era Global

Salud y vejez en la Era Global

Entender como la salud de la población mayor está evolucionando en el mundo es una preocupación ya que tendrá influencia en las políticas adoptadas por los gobiernos para asegurar la viabilidad del sistema de bienestar presente y futuro de sus países.

La salud de las personas mayores ha venido mejorando desde hace tiempo, lo que contradice, como hemos visto, la asunción de que la vejez conlleva mala salud, más morbilidad o discapacidad. En general, no solo aumentó la esperanza de vida, pero sobre todo aumentó la esperanza de vida con salud. Tal como reiteran Hyde & Higgs (2017, p.61), la salud es algo que está cada vez más desvinculado de la edad cronológica, lo que trae un enfoque muy positivo al significado y el sentido de la vejez.

¿Pero qué ocurre con las personas mayores en los países en desarrollo?

La urbanización sigue teniendo un papel determinante en estos países para atraer personas de las comunidades rurales, donde los mayores no tendrían acceso o no podrían costearse los tratamientos médicos.

Según la Organización Mundial de Salud (2015), todavía existe una clara relación entre el nivel de desarrollo económico y el riesgo de mortalidad en cualquiera de las etapas de la vida.

En el estudio de Naciones Unidas, del 2015, “Perspectivas de la Población Mundial”, la esperanza de vida de las personas con más de 65 años está aumentando, aún que muy lentamente, en regiones como Africa subsariana, Medio Oriente y África del Norte. Pero como podemos ver en el mapa a continuación, también es clara la relación entre los gastos totales en salud y el aumento de la esperanza de vida en cada región del mundo.

Organización Mundial de la Salud: Gastos totales en salud como porcentaje  del PIB - 2011.

En algunas regiones, como Asia meridional y sudoriental (excluyendo a Japón) y África central, se invierte mucho menos en salud. Por otro lado, países como los E.E.U.U y Francia, se gasta más del 10% del PIB en salud. También en Canada, Europa y Asia Central, podemos observar una gran inversión en salud.

A pesar de que no existe todavía una convergencia global de la inversión de todas las naciones en salud, entendemos que la globalización está teniendo un efecto gradual positivo en los sistemas sanitarios de todo el mundo.

Tiempo y dinero en la tercera edad

Tiempo y dinero en la tercera edad

A lo largo de la historia, la vejez ha sido sinónimo de poca salud, morbilidad y pobreza. Por esa razón, en lo que va de siglo XXI, y por todos los logros del siglo XX, ha sido fundamental revaluar esa asociación negativa y crear una narrativa más positiva para la vejez.

Empecemos por entender de que forma economía y vejez interacción en el contexto de la globalización. La institucionalizacion de la trayectoria de vida que conocíamos en el siglo XX significava que la jubilación era el prisma dominante bajo el cual se pensaba la vejez. También, se veía la vejez como totalmente dependiente del estado.

En plena segunda década del siglo XXI, por más que la globalización tenga un impacto en la convergencia de las políticas, los gobiernos de cada país siguen teniendo poder en sus manos para determinar el sistema de pensiones que pretenden adoptar, sin dejar de tener en cuenta una economía abierta (Hyde & Higgs, 2017, p.97).

Sin embargo, en los últimos 5 o 10 años, un número significativo de gobiernos, en algunas de las naciones más prosperas, han querido revertir esta narrativa negativa de dependencia y han implementado políticas para ampliar la vida laboral. Estas políticas abren precedentes y levantan cuestiones para las generaciones presente y futuras de adultos mayores sobre cómo gestionaran sus carreras, para que sigan activas y productivas.

Este «envejecimiento activo» resultará en una creciente complejidad de los puestos de trabajo. Surgirán puestos como: empleos puente, la no-jubilación, la jubilación parcial, fusión de carreras, etc.

El resultado ha sido, por lo general, positivo en varios países europeos y en Norte América, donde la vejez cada vez menos significa pobreza. Por otro lado, en los países en desarrollo, la población anciana sigue atormentada por el riesgo de pobreza.

Envejecimiento activo: ¿en la agenda global?

Envejecimiento activo en la agenda global

El aumento global en la esperanza de vida desafía las narrativas convencionales de la trayectoria de vida. Esto es cierto en Europa Occidental, Norteamérica y Japón, pero debemos tener siempre en cuenta que la misma tendencia ocurre de forma más lenta y gradual en otros países. Sin embargo, el número de países en los que se espera poder vivir hasta los 70 ha aumento a finales del siglo XX.

Así, los sistemas de bien estar social deben ser cada vez más fuertes para poder adaptarse a las exigencias del envejecimiento de la población. Los ancianos son importantes para nuestra sociedad y no deberían ser marginalizados. Tienen mucho que ofrecer, en todos los sentidos, y las políticas globales de envejecimiento activo deberán también ser responsables en asegurar que se acorte la distancia entre los mayores y los más jóvenes, ya que convivirán cada vez más en el mundo del trabajo, a medida que la edad de jubilación se amplía.

A largo plazo, encontraremos evidencias de una convergencia en el aumento de la esperanza de vida y del envejecimiento activo, a una escala verdaderamente global.
 

Further Reading:

Naciones Unidas, Department of Economic and Social Affairs, Population Division (2015). Perspectivas de la Población Mundial: Revisión del 2015, Principales Hallazgos y Tablas. Working Paper No. ESA/P/WP.241.

Hyde, M., Higgs, P, (2017), Ageing and Globalisation, from the series “Ageing in a Global Context”, Policy Press, University of Bristol.