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La importancia de un buen paseo

Cada vez son más las personas mayores que salen pronto por la mañana o incluso durante las tardes a pasear. Y es que son muchos los estudios que demuestran la importancia del ejercicio físico.

Beneficios de caminar para personas mayores

Y si hablamos de paseos, el invierno es uno de los mejores momentos para hacer un poco de ejercicio, y aún más si es al aire libre. Así lo dice un informe realizado en la Universidad de Essex (Reino Unido), que afirma que los beneficios de la actividad física son mayores si se practica al aire libre, en un entorno natural y respirando aire limpio.

¿Qué nos aporta el paseo?

Mayor número de defensas

Un paseo al aire libre incrementa el número de leucocitos y granulocitos, responsables del funcionamiento del sistema inmunológico para combatir los agentes patógenos como el virus de la gripe.

Y es que aunque los paseos al aire libre en invierno pueden aumentar las posibilidades de padecer enfermedades respiratorias e infecciosas, hacerlo a bajas temperaturas es una buenísima herramienta para reforzar el sistema inmunológico.

Quemar calorías

Un buen paseo al aire libre resultará mucho más provechoso para nuestro cuerpo al ampliarse el gasto energético. Con la pérdida de temperatura corporal, nuestro organismo se ve obligado a adaptarse y a aumentar por tanto su actividad metabólica para que las células consuman más energía y la transformen en calor, lo que supone un mayor gasto de calorías.

Mejora el rendimiento físico

Como ya decíamos anteriormente, para poder tolerar la falta de calor nuestro organismo tiene que adaptarse. Estas adaptaciones hacen al cuerpo más fuerte y mejoran su condición, aumentan la capacidad cardiaca, los litros totales de sangre y aire, e incrementan además las células musculares.

Nos mantendrá lejos de la depresión estacional

El ejercicio físico libera sustancias químicas del cerebro que nos ayudan a recobrar el ansiado estado de bienestar. Con un paseo aumentaremos la cantidad de plasma en la sangre, lo que favorecerá la hidratación.

Crearemos así un perfecto aliado contra los estados de depresión y abatimiento que podemos llegar a experimentar durante la época invernal.

Precauciones a tener en cuenta

Ya hemos visto la cantidad de beneficios que nos aporta un paseo al aire libre. Pero a pesar de los múltiples beneficios para el sistema respiratorio, locomotor e inmunológico, estar a la intemperie en invierno, también puede llevar consigo una serie de inconvenientes para el organismo. Por ello, es importante tener en cuenta ciertas recomendaciones.

Cuidado con la hipotermia

Uno de los mayores riesgos a la hora de salir al aire libre es la hipotermia. Es decir, cuando nuestra temperatura corporal se desploma por debajo de los 36ºC. Esto puede suceder por varios motivos, pero los más comunes son, un tiempo prolongado en el frío o que el exceso de ejercicio impida al cuerpo compensar la diferencia de temperatura con el exterior. Debemos estar atentos siempre a síntomas como mareos o falta de coordinación.

Falta de costumbre

Mucha gente comienza salir de paseo al aire libre de una manera brusca y demasiado prolongada. Si se trata de la primera vez que vamos a salir a pasear “outdoor” lo conveniente es hacerlo poco a poco.

Unas temperaturas demasiado bajas pueden resultar demasiado duras para quienes empiezan a adquirir una rutina. Es importante comenzar con intervalos cortos, y progresivamente ir aumentando los tiempos.

No es la cantidad sino la calidad

Mucha gente antepone la estética a ir bien abrigado. No quiere decir que lo correcto sea llevar cientos de capas encima, ya que puede molestarnos una vez entremos en calor. Lo que decimos es que para mantener una temperatura correcta, lo importante es una adecuada vestimenta.

El algodón por ejemplo absorbe muy fácilmente la humedad. Esto se traduce en tejidos con sudor que, al enfriarse, pueden causar la anteriormente citada hipotermia. La lana puede ser una mejor opción, o incluso camisetas térmicas.

Hidratación continua

A pesar de que en invierno la hidratación de nuestro cuerpo es mejor que en verano, es importante mantenerse hidratado antes y después del paseo.

Cuidado con las enfermedades

Muchas personas enfermas comienzan con los paseos antes de visitar a su médico. Debemos tener en cuenta que el frío extremo puede desencadenar ataques de asma y dificultar la circulación en las personas con dolencias diagnosticadas.

Si padecemos algún tipo de enfermedad, es importante que visitemos a nuestro médico antes de comenzar con los paseos. Siempre es aconsejable contar con la supervisión de expertos para el desarrollo del ejercicio.